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Mi método es muy sencillo y
sin complicaciones: una incubadora de fabricación casera.
Componentes:
- Caja de poliestireno expandido (en España se llama porexpan o corcho
aislante blanco, en Argentina Telgopor).
- Termostato eléctrico usado de lavadora, calefacción o similar.
- Bombilla de 5 W de las que llevan los frigoríficos con un soporte (es el
elemento calefactor).
- Termómetro electrónico barato (de los que se ponen en el coche o similar).
Utilizo un plástico negro para evitar que les dé la luz de la bombilla a los
huevos por el tema de no estimularles el sistema cardíaco.
Cuando la bombilla está encendida se ve toda la caja ligeramente iluminada.

Como con 5W sobraba potencia y
para que no tuviese que estar saltando el termostato a cada rato, puse en
serie con la bombilla un diodo electrónico (BY127).
Así la potencia es de la 1/4 parte: 1,25 W (que es más que suficiente).

La incubadora es barata, no ocupa nada, no da trabajo, es precisa y segura.
Y, después de unas pruebas, puedes calcularlo todo para que tus anuales
nazcan cuando a ti te venga bien, no cuando les corresponda por una tabla.
Por cierto, nunca he tenido problema de rampantismo por acelerar el proceso.
Eso sí, no he pasado nunca de 32ºC.
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